Recupera una piel más sana desde la ducha.

Por fin, una rutina simple que sí vas a mantener: un jabón antifúngico pensado para ayudar a calmar el picor, purificar la piel y cuidar las zonas donde los hongos suelen volver, como ingles, axilas, bajo el pecho, pies y pliegues cutáneos.

Ayuda a calmar el picor, el enrojecimiento y la sensación de irritación.
Rutina simple y limpia: sin cremas pegajosas, sin sprays, sin complicaciones.
Uso diario bajo la ducha: limpia, purifica y ayuda a limitar las recaídas en zonas húmedas.